Reciclaje de viejas prendas de lana

reciclaje-de-prendas-de-lana-viejas.jpg Art-Of-Photo/iStock/thinkstock

Cambia la estación y cambia nuestro guardarropas. Le decimos adiós a las prendas de verano y volvemos a reencontrarnos con las de invierno. Es terrible la situación de ponernos a ordenar esos suéteres de lana que no veíamos hace tanto tiempo y de repente percatarnos de que la humedad, el lavarropas, las polillas o el simple pero cruel paso del tiempo, ha causado estragos en ellos.

Hoy les traemos tres simples opciones para que nuestros queridos suéteres de lana puedan ser fácilmente reciclados y al menos de ese modo, permanezcan a nuestro lado.

Opción 1: Convertir un viejo suéter en una funda para bolsa de agua caliente

Tomamos el suéter y doblamos su cuello hacia afuera tal como lo usamos. Metemos la bolsa de agua caliente dentro dejando su cuello forrado y a la misma altura que el cuello doblado del suéter. Luego pasamos una cinta o cuerda alrededor y la atamos.

En el paso siguiente procedemos a marcar, con tiza o algún marcador, el contorno de la bolsa en el suéter, dejando 1 cm de margen para poder coserlo después. Luego de esto cortamos y aplicamos pegamento en los bordes cortados para evitar que se nos deshilache.

Finalmente cosemos los bordes y damos vuelta nuestra bolsa para que la costura quede por dentro. De este modo la funda nos quedará solamente abierta en lo que era el cuello del suéter y por allí podremos poner y sacar la bolsa de agua caliente y por sobre todo rememorar el calor que supo darnos nuestra querida prenda.

Opción 2: Hacer una bufanda con retazos de lana de suéteres en desuso

Metemos nuestras prendas de lana en desuso en el lavarropa con agua a unos 60 grados de temperatura logrando así que la lana se afieltre, lo que nos permite cortar sin que se deshilache. Es importante controlar la temperatura ya que una mayor podría hacernos perder los colores.

Una vez seca debemos plancharla. Luego cortamos rectángulos de 20 cm de ancho de diferentes longitudes y los vamos cosiendo para hacer una bufanda de más o menos 150 cm de largo. No hay necesidad de pegar los bordes porque hemos afieltrado la lana y eso evita que se deshilache. Tenemos de este modo una nueva prenda invernal con la cual abrigarnos.

Opción 3: Transformar un suéter viejo en una funda de almohadón

Buscamos un almohadón que pueda adaptarse al tamaño de nuestro suéter para así no tenemos tener que cortar mucho ni coser.

Cortamos el cuello y las mangas del suéter dejando intactas las costuras de los costados y quedándonos una forma lo más parecida a un rectángulo o cuadrado (según la forma el almohadón). Ponemos pegamento en los bordes cortados para que no se nos deshilachen y luego procedemos a coser la parte recién cortada de modo que nos queden tres lados cerrados.

Luego tomamos elástico o un pedazo de cinta y cortamos tres trozos de 10 cm cada uno. Los doblamos a la mitad  (quedándonos una forma de gota) y los cosemos, por ambos extremos, a uno de los bordes que quedan abiertos, distanciándolos uno de otro a gusto. Estos elásticos nos servirán de ojal para los tres botones que coseremos en el frente de funda y que nos permitirán cerrarlo al doblar hacia adelante los bordes abiertos. De este modo nos quedará una funda que nos permite poder sacar y poner el almohadón cuando lo deseemos.

Esperemos que el sufrimiento por aquella prenda que tanto queríamos y que vemos que se ha arruinado sea menor con estos consejos.

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Comentarios

4 Comentarios

Me encantaron las propuestas de reciclado de viejas prenda de lana ¡¡¡¡ buenisimmooo

Jue, 2011-06-09 21:02

me encanta

Mar, 2011-09-20 18:54

Genial, útil y necesario

Sáb, 2011-11-26 00:02

Ehhh Yaaaa?

Mié, 2012-09-26 09:42